jueves, 19 de abril de 2018

La Bailarina Oriental

"Pero se enciende un neblinoso color rosado, suenan las Czardas, de
Monti, por Janos Makarenko con su Orquesta Gitana, y cual una aparición, de
las carnales, surge con alado rumor Sonia la Bailarina Oriental, agitándose y
contoneándose de tan sabia, metódica y umbilical manera que se promueve
una erección general. Ahora el bombachón es transparente, dejando entrever
por debajo un culote negro estrechamente encajado en sus carnes y por
arriba unos sostenes en forma de media luna que acarrean sus turbulentos
pechos como dos bandejas. Bailotea descalza, toda pimpinante, pues lleva un
brazalete de campanillas en muñecas y tobillos. El baile le brota de adentro
del cuerpo, sacude y comprime cada uno de sus tejidos, sin agitarlo, apenas
semoviente. En tal consiste la maravilla, lo oblicuo, esbozado, muy del diablo.
Comanda unos velos que la circulan, acomodan y completan la figura del
baile." 

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